sábado, 12 de marzo de 2011

Recomendaciones de Políticas Educativas

A partir de los hallazgos del estudio de factores asociados se pueden esbozar algunas recomendaciones concretas de política que tienen una mayor probabilidad de mejorar los aprendizajes de los estudiantes. Las recomendaciones siguen la misma organización de las conclusiones, iniciando por el aprendizaje y siguiendo por la relación entre el contexto sociocultural y el aprendizaje. Después, se toman los temas de los procesos educativos y se finaliza con los insumos.
Los distintos logros de aprendizaje entre países plantean desafíos específicos para cada nación. Como ejemplo, se pueden indicar los casos de República Dominicana y Nicaragua, donde el rendimiento de los estudiantes es generalizadamente bajo. En estos países parece recomendable revisar el currículo prescrito e implementado, para determinar si los bajos logros se deben a la baja exigencia del currículo, al manejo inapropiado de los contenidos y su pedagogía por parte de los docentes, o a la falta de relevancia y pertinencia del currículo, sólo por mencionar algunas hipótesis. Para estos contextos se requiere de estrategias que promuevan un incremento del aprendizaje de todos los estudiantes. En el otro extremo se encuentra Cuba, con las puntuaciones promedio más altas de la región, pero también con la mayor dispersión en los resultados. En este caso se requiere apoyar a los estudiantes con menor logro para cerrar la brecha con respecto a los que obtienen las puntuaciones más altas en ese país.
Dada la fuerte influencia del contexto sociocultural en los aprendizajes, se pueden implementar medidas relacionadas con la escuela y otras específicas para el contexto. La política educativa en los países de América Latina y el Caribe podría promover un alza global de los aprendizajes si enfoca sus esfuerzos en mejorar las condiciones y los procesos de enseñanza en las escuelas más desfavorecidas. El análisis de perfiles escolares verifica que existe una pendiente muy pronunciada de la relación entre la puntuación promedio de logro de las escuelas y el nivel socioeconómico y cultural de la escuela. Atendiendo a este dato, es indispensable acortar la brecha de aprendizaje entre las escuelas más pobres y de menor rendimiento. En la región se han probado diversos mecanismos dentro de la lógica de políticas compensatorias que han tenido resultados modestos en términos de mejorar el aprendizaje. Por ello, se requiere elaborar políticas que reconozcan las debilidades particulares de las escuelas y se enfoquen en subsanarlas. La política educativa, por tanto, podría enfocarse en las escuelas con menores logros y nivel socioeconómico y cultural. Asimismo, es indispensable que las polí- ticas atingentes a las necesidades específicas de aprendizaje de los estudiantes de cada escuela. Para elaborar las políticas de apoyo sintonizadas a las distintas realidades de las escuelas y los estudiantes que atienden se pueden esbozar recomendaciones de política en relación con los docentes, las escuelas y la igualdad de oportunidades educativas.

Docentes
Las escuelas con bajo rendimiento y bajo nivel socioeconómico y cultural suelen tener débiles capacidades para promover el aprendizaje. En estas escuelas es frecuente observar que los docentes tienen una formación insuficiente, con poca especialización para atender estudiantes en contextos vulnerables y un limitado repertorio de prácticas de enseñanza para atender las necesidades educativas individuales de los estudiantes. Por ello, se pueden impulsar políticas educativas encaminadas a mejorar la capacidad de los docentes para promover el aprendizaje, tales como las que se indican a continuación.

Formación inicial docente
Los análisis realizados muestran que la mayor parte de los docentes de la región cuentan con la formación que exigen sus sistemas educativos. Se trata de un nivel educativo similar a haber finalizado la educación superior o universidad en gran parte de los países participantes en el estudio. A pesar de contar con la formación exigida, el aprendizaje de los estudiantes es bajo. De aquí se desprende que los procesos de formación docente no están preparando adecuadamente a los profesores para llevar a sus estudiantes a altos niveles de rendimiento académico. Por lo tanto, se puede concluir que se debe repensar la preparación inicial docente para que se fije como objetivo formar profesores capaces de promover el aprendizaje entre todos sus estudiantes. Dicha formación debe ofrecer a los futuros profesores herramientas para solventar en la práctica los desafíos pedagógicos que implica atender a poblaciones desfavorecidas. Al igual que en el caso de los directores, es indispensable que los docen- tes tengan como propósito y responsabilidad central el aprendizaje de los estudiantes.
La formación inicial docente debería especializar a los futuros profesores en la enseñanza y el apren- dizaje de estudiantes de bajo nivel socioeconómico y cultural. Para ello, se requiere que la formación
inicial dé cuenta de la distancia sociocultural entre los niños de estratos desfavorecidos y la escuela
En segundo lugar, la preparación de los docentes debe abundar en estrategias concretas para diseñar e implementar actividades pedagógicas apropiadas para salones de clase donde la mayoría de los estudiantes son pobres. En tercer lugar, es necesario que los docentes desarrollen habilidades para construir un clima escolar favorable en situaciones de marginación a menudo marcadas por la violencia.

Inserción de docentes destacados en escuelas de contexto desfavorable
Es indispensable adoptar medidas para insertar y retener a los docentes destacados en escuelas de contextos desfavorables. La inserción de varios docentes de excelencia en este tipo de escuelas puede llevar a la transformación de la organización escolar para asegurar su operación en condiciones de normalidad en el clima escolar y la regular operación y, a partir de esto, tomar acciones para mejorar el aprendizaje de los estudiantes.

Mejorar las capacidades docentes en la práctica
Fortalecer las capacidades docentes para mejorar las prácticas de enseñanza. Se ha mostrado que los cursos presenciales y generales son insuficientes para fortalecer las capacidades de los profesores, pues utilizan sesiones frontales que no moldean el repertorio de prácticas que se espera de los docentes, y no toman como punto de partida el diagnóstico específico de las necesidades de formación de cada docente en función de los desafíos de enseñanza que enfrenta en el aula. Por ello, una formación que combine acompañamiento en la escuela para el mejoramiento de las prácticas en el aula con el fortalecimiento de saberes disciplinarios y su didáctica son esenciales.

Desempeño de los docentes
Los estudiantes pasan la mayor parte de la jornada escolar en el aula interactuando con los docentes. Un clima escolar positivo, por lo tanto, se construye desde la sala de clases con docentes respetuo- sos y cuyo desempeño sea de gran impacto en el aprendizaje de los estudiantes. Esto implica desde situaciones tan sencillas como llegar a tiempo a clase, asistir todos los días, aprovechar al máximo el tiempo de clase, enfocar todas las actividades en objetivos de aprendizaje, escuchar y atender las dudas de los estudiantes y motivar a los estudiantes para aprender.

Escuelas
El funcionamiento de las escuelas es susceptible de mejora, utilizando distintas medidas que ayuden a fortalecer a las instituciones educativas, reforzando sus capacidades para adaptarse a las necesidades de aprendizaje de los estudiantes que atiende. Enseguida se esbozan algunas recomendaciones para mejorar las escuelas.

Organización escolar
Al pensar en una escuela el imaginario colectivo se la representa como una institución con un director, equipo directivo, profesores y personal de apoyo. En ocasiones, esta representación también se da en las discusiones de política. Sin embargo, 40% de las escuelas de América Latina y el Caribe se ubican en el sector rural. Un gran número de ellas son escuelas multigrado (donde un docente enseña a niños de varios grados a la vez), otras cuentan con un solo docente que hace las veces de director, y otras no ofrecen la educación primaria completa. Estas realidades marcan una diferencia importante en cuanto a la forma de acometer el mejoramiento de los aprendizajes. Por ello, es necesario que la política afine sus instrumentos de intervención en función de la organización escolar específica, para así ofrecer instrumentos que sean adecuados para encarar los desafíos que enfrentan las distintas escuelas.
En función de lo anterior, se puede deducir que las escuelas tienen distintos grados de solidez institucional, y ésta cambia en el tiempo. Sin embargo, esta solidez depende de características contextuales. Por ejemplo, existen escuelas de transición, donde van los docentes por un período corto antes de conseguir un traslado. Se trata de establecimientos que atienden a poblaciones vulnerables, poco apetecidos por los profesores y considerados como rituales de paso antes de poder llegar a otro establecimiento. también, existen escuelas ubicadas en sectores geográficamente aislados, donde los docentes no necesariamente están arraigados a la comunidad y viajan desde la ciudad al lugar donde se ubica la escuela para dar clase. Es común que en estos contextos los traslados del docente impliquen que se ausente de clases algunos días en la semana. Situaciones como las citadas merman la capacidad de las instituciones para generar vínculos con la comunidad, de construir proyectos educativos de mediano plazo y de responder eficazmente a las necesidades educativas de los estudiantes. Por ello, las políticas educativas orientadas a las escuelas de rendimiento y nivel socioeconómico más bajo deberían fortalecer este aspecto de las escuelas, para consolidar las bases desde donde se puedan construir las capacidades para fomentar el aprendizaje.

Infraestructura y recursos materiales
Los recursos escolares están desigualmente distribuidos entre las escuelas. Las escuelas que atienden a los niños más pobres, que suelen tener también menores logros, son las que cuentan con menor dotación de recursos escolares. Es indispensable transformar la política de distribución para dotar de mayores recursos a quienes más lo necesitan. Los estudiantes de contextos socioculturales desfavorecidos requieren de apoyos adicionales y más intensivos desde las escuelas y la política social para compensar las desventajas sociales. Son estos niños quienes necesitan más libros, más acceso a la tecnología y más apoyo por parte de sus profesores. Para ellos, como se ha afirmado, la educación suele representar una oportunidad inédita de superación social en la historia de sus familias. Sin embargo, esta oportunidad puede ser más factible de concretarse si las escuelas cuentan con recursos materiales de calidad. Aunque como se ha dicho también, no basta con poseer los recursos, sino que deben usarse adecuadamente a través de procesos educativos significativos para los estudiantes.

Procesos escolares
Dada la importancia de los procesos escolares se requiere desarrollar medidas para potenciar este ámbito en las escuelas. En primer lugar, la generación de un buen clima escolar implica una organi- zación apropiada de los centros educativos, la conformación de una comunidad escolar vinculante y respetuosa, que se construye a partir del trabajo consistente y coherente entre directivos y docentes. Así, es indispensable llevar a cabo procesos genuinos de planificación en las escuelas, donde docentes y directivos puedan crear visiones compartidas y objetivos comunes que tengan como centro el respeto a la diversidad y al derecho a la educación de los estudiantes. Además, un clima favorable exige de los profesionales de la escuela una serie de habilidades para la mediación de conflictos, ámbito que no necesariamente se incluye como parte de la formación docente inicial o en servicio.
Es esencial que la gestión del director se enfoque en mejorar los aprendizajes. En la región, es común que las responsabilidades laborales de los directores de escuela excluyan el mejoramiento del aprendizaje. Por este motivo, es necesario dar un vuelco a la concepción que se tienen en los sistemas educativos del rol de director como una persona que se hace cargo de aspectos administrativos y demandas de las autoridades educativas. Los directores debieran tener como su principal responsabilidad en la descripción de funciones de su puesto mejorar el aprendizaje de los estudiantes. Para ello, es indispensable que se conviertan en líderes pedagógicos que cultiven en las escuelas la tarea de hacer
que todos los estudiantes alcancen un alto rendimiento académico. Los directores deben capacitarse para llevar a cabo este complejo trabajo de conducir grupos humanos de distinta índole (docentes, alumnos, padres de familia y autoridades) en pos del objetivo común del aprendizaje. A su vez, esto implica un cambio de reglas de parte de la administración de los sistemas educativos, que constante- mente bombardean con requerimientos y exigencias burocráticas a las escuelas y sus directivos y los distraen de su objetivo de mejorar los aprendizajes.

Igualdad de oportunidades educativas
Es esencial que las medidas de política educativa en los países del continente reconozcan las desigualdaldes del medio social para, desde allí, diseñar medidas de apoyo compensatorias o de acción afirmativa para las poblaciones más desfavorecidas. De esta manera, se podrán crear oportunidades educativas en condiciones de equidad para toda la población. A continuación se esbozan algunas recomendaciones de política en este ámbito.
Si bien se ha mencionado que las políticas deben centrarse en escuelas con bajo rendimiento, donde asisten estudiantes de bajo índice socioeconómico y cultural, sería inadecuado pensar que estos estudiantes son homogéneos. Los desafíos educacionales que enfrentan los niños de bajo nivel socioeconómico y cultural varían en función de las características culturales de la población, la ubicación geográfica, las características sociales de la zona donde se ubica la escuela. La política educativa dirigida a poblaciones indígenas que viven en contextos rurales aislados, donde predomina el trabajo agrícola de subsistencia debe ser diferente a aquella encaminada a las escuelas en zonas urbanas marginales con problemas como criminalidad y alto desempleo urbano. Así, se deben considerar cuidadosamente las características socioculturales y económicas de la población atendida para enfocar la política a las necesidades particulares de ese segmento poblacional.
La fuerte vinculación entre el nivel socioeconómico de los estudiantes y el aprendizaje deja en claro que es necesaria una política económica y social que permita la disminución de las desigualdades sociales. Los aprendizajes dependen en buena medida de la escuela y sus factores, pero también de las condiciones de vida de los niños de la región.
El trabajo infantil afecta a nueve por ciento de los estudiantes de primaria en América Latina y el Caribe. Por lo tanto, se requiere la implementación de medidas específicas para disminuir la incidencia de este fenómeno tales como transferencias monetarias condicionadas a la asistencia a la escuela y el establecimiento de prohibiciones estrictas para el trabajo infantil.
Desde la escuela es necesario considerar pedagógicamente el desafío que implica educar a estudiantes que acarrean desventajas sociales. Evaluaciones diagnósticas para detectar las debilidades de los estudiantes, intervenciones pedagógicas para tratar dichas falencias, el uso de métodos de enseñanza apropiados y la conciencia de que una educación más justa se logra a través de fomentar altos niveles de aprendizaje debieran ser parte de las actividades cotidianas de los profesores. Es indispensable recordar que la educación es uno de los elementos más importantes para abrir oportunidades de superación social a los niños pobres. también, la escuela es la principal fuente de conocimientos y contactos con la cultura escrita y científica para los niños pobres. Por ello, es indispensable fortalecer las capacidades de las escuelas que atienden a la población más marginada, para que ésta alcance un alto rendimiento académico.
Los niños pertenecientes a los pueblos originarios en América Latina y el Caribe obtienen consistentemente menores aprendizajes que los estudiantes no indígenas. La educación para los pueblos indígenas representa uno de los desafíos más complejos para el diseño de políticas públicas. Por un lado, es necesario ofrecer educación bilingüe e intercultural, de manera tal que se respete la lengua y la cultura de los pueblos originarios y, desde ese referente, se construyan los aprendizajes. La consecución de este objetivo implica
contar con profesores bilingües altamente especializados, que sean capaces de promover el bilingüismo aditivo, es decir, que lleven a aprender castellano sin desplazar el idioma original. Ante la diversidad de lenguas originarias y sus variantes, se requieren grandes esfuerzos para preparar docentes y textos en el idioma de cada pueblo indígena. Por otro lado, las comunidades indígenas son las más desaventajadas en términos de educación, salud, propiedad de la tierra, participación en trabajo remunerado, pobreza, acceso a servicios básicos y aislamiento geográfico. En esta población se materializan una serie de desventajas, cuya superación exige de políticas sociales intensivas que logren construir capacidades para la participación exitosa en las distintas esferas sociales.
La asistencia al preescolar es un elemento esencial para promover el aprendizaje y fortalecer las oportuni- dades educativas en el largo plazo. Para lograr una mayor asistencia al preescolar se debe aumentar el acceso a este nivel educativo, especialmente para los niños y niñas más desfavorecidos. Sin embargo, se debe cuidar la calidad de la educación preescolar para que en ella se ponga énfasis en objetivos educacionales tales como el desarrollo del lenguaje y socioemocional de los pequeños. De manera complementaria se debe promover la asistencia al preescolar entre las familias más pobres ya que, al no ser un nivel educativo obligatorio, las familias podrían restarle importancia y no enviar a sus hijos o permitirles que falten con frecuencia.
Por último, la repetición de grado no consigue el supuesto objetivo de remediar aprendizajes no logrados. Al contrario, la repetición de grado se relaciona negativamente con el aprendizaje. Dada su ineficacia para mejorar el aprendizaje de los estudiantes, y los costos que la repetición de grado acarrea, es necesario plantearse mecanismos preventivos para que los estudiantes alcancen los aprendizajes esperados. Estrategias de reforzamiento con apoyo de profesores después del horario de clase, intervenciones pedagógicas específicas apoyadas por especialistas de la escuela o del sistema educativo y acciones para buscar la colaboración de la familia en tareas sencillas que apoyen el aprendizaje son todas medidas que podrían evitar los perversos y costosos efectos de la repetición.
Hasta aquí llegan las recomendaciones de política y el estudio de factores asociados del SERCE. Éste ha sido fruto del esfuerzo de los países de la región y ellos han destacado la necesidad de contar con un estudio de factores asociados que en alguna medida oriente las decisiones de política. El presente reporte responde a ese llamado de los países, y en él se ha dado una panorámica general de los principales desafíos que enfrenta la educación en la región y se ha planteado las principales recomendaciones de política que emanan de los hallazgos del estudio. Se trata de recomendaciones de índole general, que deberán ser estudiadas y adaptadas a la realidad de cada país, y aún dentro de los países, a cada contexto en particular. El objetivo central de ésta y otras publicaciones del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación de OREALC/UNESCO Santiago es contribuir a mejorar el aprendizaje de los niños de América Latina y el Caribe, especialmente de los más desfavorecidos.





Esta es una publicación de la Oficina Regional de
Educación de la UNESCO para América Latina y el
Caribe (OREALC/UNESCO Santiago) y del Laboratorio
Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la
Educación - LLECE
Autoría
Ernesto Treviño*
Héctor Valdés
Mauricio Castro
Roy Costilla
Carlos Pardo
Francisca Donoso Rivas

Influencia de la Escuela en los aprendizajes

El aprendizaje de los estudiantes puede explicarse por diferentes fenómenos. Por una parte, es obvio que las escuelas juegan un papel central en el aprendizaje de los estudiantes, ya que a ellas se ha asignado esta responsabilidad en las sociedades actuales. Sin embargo, las características socioeconómicas y culturales del contexto de los estudiantes son condiciones de posibilidad para apoyar el aprendizaje. Estudiantes en cuyas familias escasean los recursos económicos, donde los padres alcanzaron pocos años de educación formal, que tienen poco acceso a materiales de lectura y que viven en condiciones de aislamiento geográfico enfrentan un escenario marcadamente distinto a estudiantes con familias donde hay ingresos económicos suficientes, con padres de formación universitaria, con disponibilidad de libros en casa y asentados en una zona urbana de clase media o media alta. Por tales motivos es indispensable indagar cuál es la influencia de la escuela considerando el efecto que tiene este tipo de variables socioeconómicas y culturales. Tal es el propósito de este capítulo.

A lo largo de este capítulo se estudian los efectos escolares en Lectura, Matemática y Ciencias. El efecto escolar se refiere al porcentaje de variabilidad de los resultados que obtienen los estudiantes que se explica por diferencias en el rendimiento entre escuelas. También puede entenderse por efecto escolar aquella parte del total de la variación en los resultados de aprendizaje que se debe a variabilidad entre escuelas. El análisis de los efectos escolares se hace de tres formas distintas. En primer lugar se calculan los efectos escolares brutos, que corresponden al porcentaje de variación de los aprendizajes que corresponde a diferencias de logro entre las escuelas. Aquí no se toman en cuenta las características del contexto de los estudiantes. En segundo lugar se hace un análisis de los efectos escolares que se denominan ajustados. Esto implica que se descuenta el efecto de las variables socioculturales solamente en el nivel del estudiante. En tercer lugar se estiman los efectos escolares netos, que corresponden al efecto escolar después de descontar el peso de las variables socioculturales tanto a nivel de estudiante como el de escuela. La estimación de efectos escolares netos es la más apropiada para ver el potencial que tienen las escuelas para mejorar el aprendizaje, después de tomar en consideración el peso del contexto. El análisis de los tres tipos de efectos escolares se realiza en cada área y grado evaluados para la región y para cada país en lo individual.

Los resultados de este análisis muestran que los efectos escolares brutos oscilan entre 40 y 50%. Esto quiere decir que, hipotéticamente, cerca de la mitad de la variación en el aprendizaje se debe a diferencias entre escuelas. De aquí se deduce que éste podría ser una medida del potencial de la escuela para mejorar el aprendizaje. Sin embargo, al descontar la influencia del contexto sociocultural de los estudiantes y la escuela se obtienen efectos escolares netos menores. Es decir, la potencialidad de las escuelas para promover el aprendizaje se ve limitada por las condiciones de contexto. Por otro lado, los efectos escolares netos son mayores en Matemática y Ciencias en comparación con Lectura. La explicación de esta tendencia podría ser que la escuela es la principal fuente de conocimientos en Matemática y Ciencias, y por ello el contexto sociocultural tiene un menor efecto sobre estas áreas. Contrariamente, las familias pueden ejercer una gran influencia en el desarrollo del lenguaje y apoyo para la Lectura, por lo que en esta área se observa una mayor incidencia de las diferencias entre estudiantes sobre el logro.

Antes de iniciar el capítulo es conveniente indicar que en el análisis de efectos escolares ajustados y netos se utiliza como variable de ajuste el índice de contexto educativo del hogar, para descontar el efecto del contexto en el aprendizaje. Este índice mide el grado en el cual la familia se ha hecho participe de la educación del niño, incluso antes que éste comenzara su etapa escolar. Esto incluye la frecuencia con que la familia realiza actividades que tienen que ver con la educación del estudiante, tanto en el plano de las actividades familiares como en la relación de la familia con la escuela. Esta variable se usa porque es la que ofrece una mejor bondad de ajuste al relacionarla con el aprendizaje. En un par de estimaciones de efectos escolares ajustados y netos se utiliza el índice socioeconómico y cultural, también por mostrar una mejor bondad de
ajuste. Esos casos están debidamente señalados a lo largo del capítulo.

El capítulo se divide en tres grandes apartados. El primero versa sobre los efectos escolares en Lectura, el segundo sobre Matemática y el tercero sobre Ciencias. La parte final del capítulo presenta una sección de conclusiones. Las cifras de efectos escolares y las varianzas por nivel se pueden consultar en el Anexo 1 de este reporte.






Esta es una publicación de la Oficina Regional de
Educación de la UNESCO para América Latina y el
Caribe (OREALC/UNESCO Santiago) y del Laboratorio
Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la
Educación - LLECE
Autoría
Ernesto Treviño*
Héctor Valdés
Mauricio Castro
Roy Costilla
Carlos Pardo
Francisca Donoso Rivas

martes, 8 de marzo de 2011

Efecto evaluación

Llama la atención que la siguiente nota fuera publicada en ¡El Mercurio! Vocero del conservadorismo chileno. Resulta interesante las conclusiones de esta funcionaria finlandesa.

Los sectores conservadores ponen de ejemplo al "Modelo chileno" ¿No será entonces que las magras diferencias con el resto de Sudamérica se deben a un "efecto evaluación"

Evaluaciones estandarizadas

Piia Seppänen, académica finlandesa de visita en Chile, se mostró contraria al exceso de mediciones de la calidad educativa y opuesta a la enseñanza privada, y se explayó sobre los factores históricos y culturales que han sido clave para el éxito educativo de su país.


"En mi país, las mediciones y pruebas de la calidad de la educación no son un tema ni para los políticos, ni para los padres, ni para los expertos", dice la investigadora del Centre for Research on Lifelong Learning and Education de Finlandia, sorprendida porque en Chile se habla tanto de esto.


Explica que hay estudios que muestran que estos tests influyen en las prácticas educativas y que no necesariamente mejoran los resultados. "Y los profesores terminan preparando para el test y no para las necesidades educativas de los alumnos. Las sociedades que tienen grandes cantidades de mediciones no mejoran los resultados, de modo que no tiene sentido", explica.


Aclara que no es que no les preocupe medir los conocimientos de los niños. De hecho, hacen un test estandarizado con una muestra y se hace muy tardíamente, al inicio de la educación media, en dos o tres materias y cada tres o cuatro años. Y los resultados no se publican.


"El ministerio está pensando hacer más evaluaciones, pero de manera muestral, no a todos los niños y para tomar decisiones de desarrollo del sistema, no para comparar ni publicar. Estas evaluaciones están más orientadas a detectar qué niños necesitan apoyos y dónde poner bien los recursos, de modo que es algo que tiene mucho más que ver con la escuela y los profesores. La evaluación es para el desarrollo pedagógico y no para compararse entre escuelas", sostiene.


Piia Seppänen estuvo en Chile invitada por el Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación (Ceppe) y la Facultad de Educación Universidad Católica para participar de un seminario acerca de las claves del éxito educativo de Finlandia, y en donde desarrolló los factores históricos y culturales que explican los buenos resultados en pruebas internacionales, como PISA.


Expuso que su historia de nación dominada por otros países, como Suecia y Rusia, hace que sean una sociedad "obediente", como ella la llama. "Los niños son obedientes y respetan a los profesores y este es un rasgo cultural, que se transmite desde los padres, porque la sociedad tiene una alta y fuerte confianza en los maestros. Eso se traduce en que los padres no interfieren en lo que los profesores hacen, no los evalúan ni los cuestionan. Entonces se mezcla la confianza en los profesores y la autoridad que estos tienen dentro de la sociedad".


Y aclara que este respeto y jerarquía también va de la mano de un sistema social muy igualitario. Por eso, se mostró contrariada frente al sistema chileno.


"Por lo que noté, permite el lucro y yo entiendo que la escuela es para construir ciudadanos y para formarse entre iguales, para construir nación y una sociedad cohesionada. Y me cuesta entender cómo este objetivo puede convivir con un sistema educativo organizado a través del lucro", explica.


"La sociedad", agrega sin pausa, "debe educar a su gente y pone dinero para eso. Entonces, no entiendo cómo hay quienes se llevan ese dinero, que es para formar ciudadanía y formar cohesión. En Finlandia pagamos muchos impuestos, pero el Estado te da todos los recursos, como el colegio o la universidad".


Fuente: El Mercurio, Chile


viernes, 4 de febrero de 2011

Un pretexto acusar a maestros de atraso

A continuación transcribo una nota, publicada en “El Universal” de México, pero pudo haber sido escrita en cualquier país de habla castellana. Allí se describe un uso incorrecto de las Evaluaciones PISA, al responsabilizar a los docentes del bajo rendimiento escolar.

Opino que quién cree que somos los docentes los “culpables”, no tiene intención de mejorar la situación, y de esa manera se evita comprometer a la sociedad toda en la solución. En los párrafos siguientes reproduzco el artículo.

Es injusto que se quiera hacer ver que los únicos responsables de elevar la calidad educativa son los maestros, mientras se deja de lado la participación social auténtica, aseguró el gremio en un comunicado

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) calificó como "sólo un pretexto" las acusaciones de que la organización magisterial es responsable del atraso educativo en México.

"El SNTE está convencido de que es hora de pasar de las descalificaciones y las acusaciones a un trabajo en equipo", dijo en un comunicado.
Luego de que el creador del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés), Andreas Schleicher, señalara que se pierden 25 mil millones de dólares por los malos resultados en la prueba de 2009, el SNTE lamentó que persistan las descalificaciones.

"Algunos actores y organizaciones de nuestro país se dediquen a descalificar al SNTE y a denostar a los maestros, pretendiendo que organismos internacionales lo vean como un opositor a las reformas, cuando en realidad es el Sindicato quien ha propuesto la estrategia de la Alianza por la Calidad de la Educación", aseguró el sindicato que dirige Elba Esther Gordillo.

"Es injusto que se quiera hacer ver que los únicos responsables de elevar la calidad educativa son los maestros, mientras se deja de lado la participación social auténtica; la atención de la infraestructura, equipamiento y conectividad; la capacitación pertinente y oportuna de los maestros; la alimentación, nutrición y salud de los alumnos; la reforma curricular que responda a los retos del siglo XXI y una evaluación integral del sistema educativo que tenga como propósito evaluar para mejorar".

El SNTE dijo coincidir con el también Jefe de la División de Indicadores y Análisis de la OCDE, en el sentido de que "no existen soluciones mágicas a los problemas de los sistemas educativos y es importante la participación de todos para lograr un mismo objetivo: elevar la calidad de la educación".

Los trabajadores de la educación, agrega el documento del sindicato, "mantendrán el diálogo con todos aquellos actores interesados en mejorar la calidad de la educación en México, ya que ese es su principal objetivo".

Explicó que en los hechos "el SNTE ha demostrado su compromiso con la calidad educativa y el mejor ejemplo es la Alianza por la Calidad de la Educación".

Ciudad de México
Nurit Martínez
El Universal

miércoles, 19 de enero de 2011

Reacciones PISA

Los sindicatos piden mayor autonomía pedagógica y más inversión para mejorar resultados

Sin embargo, FETE rechaza que sean los directores los que propongan el nombramiento o despidos de profesores, así como sus mejoras salariales


Mayor autonomía pedagógica para los centros y más inversión. Son las dos piezas claves en las que todas las organizaciones sindicales están de acuerdo para mejorar los resultados de PISA. Para FE-USO, "el Informe PISA confirma un dato que habría que tener mucho más en cuenta: el rendimiento de los alumnos no depende tanto del contexto socioeconómico y cultural sino de lo que ocurre dentro de su centro educativo". Según esta organización, "habría que avanzar a un ritmo más acelerado en la autonomía pedagógica y organizativa de los centros, pero en vez de esto nos encontramos con el afán uniformizador del Ministerio y las Administraciones y la poca libertad existente para que las familias puedan elegir el centro que deseen para sus hijos, sin discriminaciones".


FE-USO denuncia que "seguimos con un sistema educativo que no está a la altura de las circunstancias e instalado, además, en una complaciente mediocridad". Además, rechaza "el sorprendente triunfalismo del Ministerio de Educación, que ha celebrado estos datos como una victoria" y desconfía así de "que este Ministerio lidere el cambio que la sociedad española demanda para la Educación, como se pudo comprobar durante el proceso de debate en torno al frustrado Pacto Social y Político por la Educación".

Por su parte, FETEUGT considera que, "a pesar de que el Informe PISA no refleja la complejidad de nuestro sistema educativo, sí puede ser positivo parar reflexionar sobre el mismo y para plantear estrategias de mejora, como son, entre otras, una mayor inversión en Educación por parte de todas las Administraciones educativas priorizando las necesidades reales para la mejora de los resultados escolares, medidas para la atención a la diversidad, entre ellas, la atención individualizada y en pequeños grupos y medidas para luchar contra el abandono escolar temprano". Igualmente, el sindicato comparte "la necesidad de dotar de una mayor autonomía pedagógica, organizativa y de gestión económica a los centros para la mejora de los resultados". Sin embargo, FETE rechaza rotundamente las conclusiones de este informe en relación con que "una mayor autonomía de gestión de personal en los centros se corresponda con mejores resultados de los alumnos", de forma que se opone a que "sean los directores los que propongan el nombramiento o despidos de profesores, así como sus mejoras salariales".

Por otra parte, UGT defiende que "los gobiernos han de priorizar políticas de personal, ya que es una variable que influye directamente en la calidad educativa; retribuciones adecuadas, una carrera profesional acorde a los nuevos retos educativos, plantillas suficientes para dar el salto hacia la excelencia y una adecuada formación para los docentes son elementos que sin duda contribuirían a la mejora de los resultados".

Por su parte, ANPE rechaza la valoración del Ministerio, que habla de "estabilidad en el sistema educativo español". Según esta organización, "no puede llamarse estabilidad a la situación en la cual nuestro país no alcanza nunca a la media europea en los informes internacionales sobre Educación", por lo que reclama una "intervención inmediata a nivel de Estado para realizar los cambios y reformas que precisa el sistema educativo".

Para ANPE "es imprescindible aumentar el gasto público destinado a la Educación, apostar decididamente por la calidad de la enseñanza pública, una actuación a nivel de Estado que vertebre y cohesione el sistema educativo, potenciar un nuevo modelo educativo que se fundamente en la exigencia y el esfuerzo en el aprendizaje y una toma de postura clara de la administración educativa a favor del profesorado".

Desde la Concertada, FSIE considera que "los resultados de PISA 2009 permiten afirmar que los centros concertados mantienen una media por encima de la española (incluso descontado el efecto de los factores socioeconómicos y culturales) con menos profesores por alumnos y la mitad de gasto por alumno que los centros públicos". A juicio de FSIE, "esto se debe al excelente desempeño de los docentes de la Concertada".

También la Internacional de la Educación (IE) ha querido poner de manifiesto lo que, a su juicio, son "algunas limitaciones objetivas del Informe, elementos que hacen que PISA no pueda ser reconocido como la valoración absoluta de los sistemas educativos de cada país". Para la IE, "PISA es una buena foto de parte de las competencias básicas que se deben adquirir en un instante concreto del proceso educativo, pero existen competencias asociadas a otras materias, en particular sobre las ciencias sociales o las capacidades artísticas o de creación, que no se miden en PISA; no considera contextos culturales ni desarrollos curriculares; y esa foto responde a un momento concreto, los 15 años, sin que tenga un seguimiento, ni en lo previo, ni en las etapas posteriores de la vida escolar del alumno".

Según José Campos, secretario general de FE-CCOO y miembro de la ejecutiva mundial de la IE, "falta la participación y las valoraciones del profesorado del propio alumnado que participa en las pruebas. Éste, sus familias, los directores de centros y las autoridades educativas dan datos y valoran el contexto educativo del centro y el concreto del alumnado, pero no hay aportaciones de un elemento central del proceso educativo como es el profesorado, lo que supone un límite evidente a la obtención de conclusiones. Asimismo, PISA obvia las relaciones de causalidad en esos datos, un factor esencial de las conclusiones; por ejemplo la relación entre resultados y ratios alumnado/profesor, evidente en los distintos logros entre comunidades españolas, al permitir una atención más o menos personalizada".

CCOO reclama, antes que comparaciones internacionales, "un riguroso análisis de las diferencias de resultados que se dan dentro de España, de las diferencias entre distintos centros escolares y de las producidas dentro de los propios centros en función de las características de su alumnado, donde se presentan diferencias de puntuación mayores que las del contexto internacional".

Por su parte STES plantea que "no sólo es necesario saber cuál es el la media de los resultados de todo el alumnado de la OCDE, sino dónde se sitúa lo que podemos llamar el "aprobado": qué puntuación nos situaría en el aprobado, qué puntuación señala que el sistema educativo funciona correctamente, aunque esté situada por encima o por debajo de la media de la OCDE". Para STES, "serviría para conocer la realidad del sistema educativo del Estado, pues la sola publicación de los datos comparativos con otros sistemas no es suficientemente aclaratoria. El ranking en Educación tiende a la competencia, sin tener en cuenta la realidad de cada cual y, en definitiva, no es nada clarificador para el conjunto de la sociedad".



 



 



Por Adrián Arcos


Fuente

Magisnet.com

martes, 4 de enero de 2011

Una primera mirada a los resultados de los paises latinoamericanos en PISA 2009

TENDENCIAS Y DESIGUALDAD
El pasado 7 de diciembre se presentaron los resultados de PISA 2009. Esta es la cuarta oportunidad en que esto ocurre desde la publicación de los resultados de PISA 2000 en el año 2001. Si bien PISA tiene una presencia cada vez más importante en la agenda educativa, las discusiones que se generan o recogen en los medios de comunicación suelen adolecer de dos problemas principales: una insuficiente comprensión sobre la información que está siendo analizada y una lectura excesivamente politizada de los datos (en el peor sentido del término, es decir, forzando interpretaciones incorrectas pero afines a los intereses del emisor en las contiendas interpartidarias).

Ejemplos de lo primero serían:
a. El acento puesto en el lugar que ocupa cada país en el ranking, ignorando los cambios en la cantidad de países participantes y las características de los mismos.
b. El foco de atención en las puntuaciones (p. ej. “alcanzamos 458 puntos y mejoramos 23 puntos”), que están expresadas en una escala estadística (TRI) carente de significado educativo, ya que simplemente reflejan magnitudes de las desviaciones con respecto a la media, algo difícil de comprender por personas sin formación en estadística.
c. No tomar debidamente en cuenta que PISA mide el resultado final logrado por los estudiantes al cabo de al menos 9 años de educación formal (los estudiantes evaluados en PISA 2009 iniciaron la escuela primaria en el año 2000 o antes) y 15 años de formación en la familia y en la sociedad.

Ejemplos del segundo tipo de problemas son:
a. El uso de los resultados para legitimar o criticar a la administración de turno, cuya duración inevitablemente es de menor extensión que la acumulación educativa evaluada por PISA señalada anteriormente.
b. Realizar análisis genéricos descalificadores de la realidad educativa y del trabajo de los docentes.
c. Desde otras perspectivas, descalificar a la propia evaluación porque no se la comprende o porque la situación educativa no mejora, sin considerar que la mejora no es resultado de la evaluación en sí misma sino del uso reflexivo por parte de múltiples tomadores de decisiones de la información que ella provee que se suma a criterios y datos provenientes de otras fuentes, visiones y perspectivas sobre la política educativa y las prácticas de enseñanza.

Como en anteriores oportunidades, los principales resultados y rankings han tenido una gran difusión en los medios en buena parte del mundo durante la semana del 7 de diciembre. Pasada esa primera ola de repercusiones, la intención de este primer Boletín sobre PISA 2009 es enfocar la mirada en dos temas relevantes para los países de América Latina: la tendencia en los resultados en Lectura al cabo de una década de evaluaciones y el problema de la desigualdad en el acceso a las competencias y conocimientos evaluados.

Por cierto, las páginas que siguen se apoyan en la premisa de que los datos aportados por PISA son válidos y confiables. Esto es, creemos que PISA mide conocimientos y capacidades socialmente relevantes para los estudiantes de nuestra región y que lo hace de manera razonablemente precisa. Somos concientes de que otros actores vinculados a la educación y que conocen en profundidad la evaluación PISA (también los hay quienes discrepan con PISA sin comprenderla), discrepan con la pertinencia de los aspectos evaluados en las pruebas y, en otros casos, tienen dudas acerca de la precisión de las medidas de tendencia a lo largo del tiempo. Desde nuestra perspectiva, los reportes técnicos son lo suficientemente robustos, lo cual no significa que no exista error de medición, sino que el mismo está siendo medido y controlado.

boletin21gteepreal[1]

jueves, 30 de diciembre de 2010

PISA: mujeres lideran en lectura; inmigrantes, depende...

Las mujeres superan a los varones en comprensión de textos, pero ellos se imponen en matemática. En ciencias el género no otorga privilegios. No hay consenso sobre si un país con muchos inmigrantes obtiene peores resultados educativos, ni se puede afirmar que la educación privada sea mejor que la pública. Todo depende, según informa un periódico argentino en base a las pruebas PISA, aunque su análisis tiene algunas debilidades.


Un reciente artículo publicado en La Voz del Interior

tradicional periódico de la provincia de Córdoba (Argentina), presenta un análisis de los resultados PISA en función del género de los estudiantes, su nacionalidad, y el carácter público o privado de las escuelas a las que asisten.



"En el conjunto del informe que promueve la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (Ocde), que se conoció el martes, se observa que las alumnas obtienen una puntuación promedio superior a la de los alumnos en 39 puntos. En la Argentina, esta distancia es de 37 puntos", informa el cronista.



"La diferencia en los 65 países evaluados es siempre a favor de las alumnas, pero la magnitud de las cifras oscila entre los 9 puntos de Colombia y los 55 de Finlandia. Sin embargo, según se infiere del estudio, no parece haber relación entre los resultados globales de los países y la distancia que separa a las puntuaciones promedio de sus alumnas y alumnos. En lectura, Colombia obtuvo 413 puntos y se ubicó en el puesto 52 del ranking , mientras que Finlandia logró una puntuación de 536 y se encuentran en el puesto 3. Argentina, que en relación a la diferencia de géneros está en el promedio de la tabla, obtuvo 398 puntos y se posiciona en el puesto 58 de los 65 evaluados".



"Por el contrario, el promedio de los alumnos en la competencia Matemática es mejor que el de las alumnas, pero con magnitudes en general más moderadas: el promedio es de 11 puntos. En aptitudes para la ciencia no hay diferencias de género".



Según La Voz del Interior, "la brecha (en lectura y matemática) demuestra que (...) los sistemas educativos tienen que atender a esta variable de género para promover políticas de igualdad", pese a las evidencias científicas que apuntan a demostrar que la diferencia en aptitudes y ritmos de maduración intelectual entre varones y mujeres responde a procesos genéticamente determinados, sobre los que la intervención pedagógica no parece tener demasiado poder.



En cuanto al rendimiento de los alumnos inmigrantes "se observan excelentes resultados en países con altos y bajos porcentajes de inmigración. Es el caso de Canadá (24 por ciento de alumnos extranjeros), Hong Kong (39 por ciento), Shangai China (0,5 por ciento), Corea del Sur (cero por ciento) o Finlandia (2,6 por ciento). No obstante, en general, los promedios de los alumnos cuyas familias son originarias del país son significativamente superiores a los de origen inmigrante en las competencias evaluadas, salvo en algunas excepciones, como en Australia o en diversos países asiáticos o del Este europeo. La Argentina tiene un 3,6 por ciento de alumnos extranjeros. En comprensión lectora, la diferencia a favor de los estudiantes nativos es de 40 puntos".



En este caso, también corresponde observar que hay países donde sólo se acepta inmigración altamente calificada, y otros donde los flujos migratorios responden a crisis económicas o sociales que afectan a las capas menos educadas de la población regional. Que diversos países sin inmigración significativa tengan buenos y malos resultados se explica por la eficacia (o ineficacia) de sus sistemas educativos, y no parece razonable generalizar sobre el resto sin un análisis profundo sobre el tipo de inmigración que reciben.



En lo que concierne al carácter público o privado de las instituciones educativas, "la diferencia de rendimiento entre quienes asisten a colegios públicos y privados difiere por país de una manera notable", afirma La Voz del Interior.



"Mientras que Finlandia (3º en el ranking) sólo tiene el cuatro por ciento del estudiantado en colegios privados, Argentina (53º) tiene el 35 por ciento de los alumnos en instituciones pagas".



"Las diferencias entre las puntuaciones de los alumnos que asisten a unos y otros centros también varían mucho entre países. En Argentina, el rendimiento de quienes concurren a colegios privados es superior casi en 50 puntos en relación a quienes asisten a establecimientos públicos. Por otra parte, en Italia, Países Bajos y Japón los colegios públicos tienen mejores resultados que los privados".



Nuevamente, hay aquí una causa directa que, pese a su obviedad, pocas veces es tenida en cuenta, y es que los países donde la educación privada ocupa una franja sustancial de la oferta educativa son aquellos donde la educación pública es vista por la población como de baja calidad (serguramente con fundamento), en tanto la poca incidencia de la enseñanza privada es, justamente,  un síntoma de que la educación pública llena las expectativas de una mayoría. En Italia, menos del 10% de los alumnos asisten a escuelas privadas. En Holanda el Estado financia toda la educación pero solo tiene control directo sobre un tercio de las escuelas; el resto se maneja en forma autónoma, con lo que podría equiparárselo con el concepto de "privado". En Japón tanto las escuelas públicas como las privadas son pagadas por las familias; la diferencia está en que las primeras cuestan un tercio lo que las segundas. Los japoneses se inclinan por la escuela pública primaria, pero prefieren enviar a sus hijos a escuelas privadas en la secundaria.



Claramente estos sistemas educativos no son comparables entre sí en los términos simplistas de "pública vs. privada".



 



Fuente: Redacción Síntesis Educativa; La Voz del Interior, Argentina



 

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