viernes, 4 de febrero de 2011

Un pretexto acusar a maestros de atraso

A continuación transcribo una nota, publicada en “El Universal” de México, pero pudo haber sido escrita en cualquier país de habla castellana. Allí se describe un uso incorrecto de las Evaluaciones PISA, al responsabilizar a los docentes del bajo rendimiento escolar.

Opino que quién cree que somos los docentes los “culpables”, no tiene intención de mejorar la situación, y de esa manera se evita comprometer a la sociedad toda en la solución. En los párrafos siguientes reproduzco el artículo.

Es injusto que se quiera hacer ver que los únicos responsables de elevar la calidad educativa son los maestros, mientras se deja de lado la participación social auténtica, aseguró el gremio en un comunicado

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) calificó como "sólo un pretexto" las acusaciones de que la organización magisterial es responsable del atraso educativo en México.

"El SNTE está convencido de que es hora de pasar de las descalificaciones y las acusaciones a un trabajo en equipo", dijo en un comunicado.
Luego de que el creador del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés), Andreas Schleicher, señalara que se pierden 25 mil millones de dólares por los malos resultados en la prueba de 2009, el SNTE lamentó que persistan las descalificaciones.

"Algunos actores y organizaciones de nuestro país se dediquen a descalificar al SNTE y a denostar a los maestros, pretendiendo que organismos internacionales lo vean como un opositor a las reformas, cuando en realidad es el Sindicato quien ha propuesto la estrategia de la Alianza por la Calidad de la Educación", aseguró el sindicato que dirige Elba Esther Gordillo.

"Es injusto que se quiera hacer ver que los únicos responsables de elevar la calidad educativa son los maestros, mientras se deja de lado la participación social auténtica; la atención de la infraestructura, equipamiento y conectividad; la capacitación pertinente y oportuna de los maestros; la alimentación, nutrición y salud de los alumnos; la reforma curricular que responda a los retos del siglo XXI y una evaluación integral del sistema educativo que tenga como propósito evaluar para mejorar".

El SNTE dijo coincidir con el también Jefe de la División de Indicadores y Análisis de la OCDE, en el sentido de que "no existen soluciones mágicas a los problemas de los sistemas educativos y es importante la participación de todos para lograr un mismo objetivo: elevar la calidad de la educación".

Los trabajadores de la educación, agrega el documento del sindicato, "mantendrán el diálogo con todos aquellos actores interesados en mejorar la calidad de la educación en México, ya que ese es su principal objetivo".

Explicó que en los hechos "el SNTE ha demostrado su compromiso con la calidad educativa y el mejor ejemplo es la Alianza por la Calidad de la Educación".

Ciudad de México
Nurit Martínez
El Universal

miércoles, 19 de enero de 2011

Reacciones PISA

Los sindicatos piden mayor autonomía pedagógica y más inversión para mejorar resultados

Sin embargo, FETE rechaza que sean los directores los que propongan el nombramiento o despidos de profesores, así como sus mejoras salariales


Mayor autonomía pedagógica para los centros y más inversión. Son las dos piezas claves en las que todas las organizaciones sindicales están de acuerdo para mejorar los resultados de PISA. Para FE-USO, "el Informe PISA confirma un dato que habría que tener mucho más en cuenta: el rendimiento de los alumnos no depende tanto del contexto socioeconómico y cultural sino de lo que ocurre dentro de su centro educativo". Según esta organización, "habría que avanzar a un ritmo más acelerado en la autonomía pedagógica y organizativa de los centros, pero en vez de esto nos encontramos con el afán uniformizador del Ministerio y las Administraciones y la poca libertad existente para que las familias puedan elegir el centro que deseen para sus hijos, sin discriminaciones".


FE-USO denuncia que "seguimos con un sistema educativo que no está a la altura de las circunstancias e instalado, además, en una complaciente mediocridad". Además, rechaza "el sorprendente triunfalismo del Ministerio de Educación, que ha celebrado estos datos como una victoria" y desconfía así de "que este Ministerio lidere el cambio que la sociedad española demanda para la Educación, como se pudo comprobar durante el proceso de debate en torno al frustrado Pacto Social y Político por la Educación".

Por su parte, FETEUGT considera que, "a pesar de que el Informe PISA no refleja la complejidad de nuestro sistema educativo, sí puede ser positivo parar reflexionar sobre el mismo y para plantear estrategias de mejora, como son, entre otras, una mayor inversión en Educación por parte de todas las Administraciones educativas priorizando las necesidades reales para la mejora de los resultados escolares, medidas para la atención a la diversidad, entre ellas, la atención individualizada y en pequeños grupos y medidas para luchar contra el abandono escolar temprano". Igualmente, el sindicato comparte "la necesidad de dotar de una mayor autonomía pedagógica, organizativa y de gestión económica a los centros para la mejora de los resultados". Sin embargo, FETE rechaza rotundamente las conclusiones de este informe en relación con que "una mayor autonomía de gestión de personal en los centros se corresponda con mejores resultados de los alumnos", de forma que se opone a que "sean los directores los que propongan el nombramiento o despidos de profesores, así como sus mejoras salariales".

Por otra parte, UGT defiende que "los gobiernos han de priorizar políticas de personal, ya que es una variable que influye directamente en la calidad educativa; retribuciones adecuadas, una carrera profesional acorde a los nuevos retos educativos, plantillas suficientes para dar el salto hacia la excelencia y una adecuada formación para los docentes son elementos que sin duda contribuirían a la mejora de los resultados".

Por su parte, ANPE rechaza la valoración del Ministerio, que habla de "estabilidad en el sistema educativo español". Según esta organización, "no puede llamarse estabilidad a la situación en la cual nuestro país no alcanza nunca a la media europea en los informes internacionales sobre Educación", por lo que reclama una "intervención inmediata a nivel de Estado para realizar los cambios y reformas que precisa el sistema educativo".

Para ANPE "es imprescindible aumentar el gasto público destinado a la Educación, apostar decididamente por la calidad de la enseñanza pública, una actuación a nivel de Estado que vertebre y cohesione el sistema educativo, potenciar un nuevo modelo educativo que se fundamente en la exigencia y el esfuerzo en el aprendizaje y una toma de postura clara de la administración educativa a favor del profesorado".

Desde la Concertada, FSIE considera que "los resultados de PISA 2009 permiten afirmar que los centros concertados mantienen una media por encima de la española (incluso descontado el efecto de los factores socioeconómicos y culturales) con menos profesores por alumnos y la mitad de gasto por alumno que los centros públicos". A juicio de FSIE, "esto se debe al excelente desempeño de los docentes de la Concertada".

También la Internacional de la Educación (IE) ha querido poner de manifiesto lo que, a su juicio, son "algunas limitaciones objetivas del Informe, elementos que hacen que PISA no pueda ser reconocido como la valoración absoluta de los sistemas educativos de cada país". Para la IE, "PISA es una buena foto de parte de las competencias básicas que se deben adquirir en un instante concreto del proceso educativo, pero existen competencias asociadas a otras materias, en particular sobre las ciencias sociales o las capacidades artísticas o de creación, que no se miden en PISA; no considera contextos culturales ni desarrollos curriculares; y esa foto responde a un momento concreto, los 15 años, sin que tenga un seguimiento, ni en lo previo, ni en las etapas posteriores de la vida escolar del alumno".

Según José Campos, secretario general de FE-CCOO y miembro de la ejecutiva mundial de la IE, "falta la participación y las valoraciones del profesorado del propio alumnado que participa en las pruebas. Éste, sus familias, los directores de centros y las autoridades educativas dan datos y valoran el contexto educativo del centro y el concreto del alumnado, pero no hay aportaciones de un elemento central del proceso educativo como es el profesorado, lo que supone un límite evidente a la obtención de conclusiones. Asimismo, PISA obvia las relaciones de causalidad en esos datos, un factor esencial de las conclusiones; por ejemplo la relación entre resultados y ratios alumnado/profesor, evidente en los distintos logros entre comunidades españolas, al permitir una atención más o menos personalizada".

CCOO reclama, antes que comparaciones internacionales, "un riguroso análisis de las diferencias de resultados que se dan dentro de España, de las diferencias entre distintos centros escolares y de las producidas dentro de los propios centros en función de las características de su alumnado, donde se presentan diferencias de puntuación mayores que las del contexto internacional".

Por su parte STES plantea que "no sólo es necesario saber cuál es el la media de los resultados de todo el alumnado de la OCDE, sino dónde se sitúa lo que podemos llamar el "aprobado": qué puntuación nos situaría en el aprobado, qué puntuación señala que el sistema educativo funciona correctamente, aunque esté situada por encima o por debajo de la media de la OCDE". Para STES, "serviría para conocer la realidad del sistema educativo del Estado, pues la sola publicación de los datos comparativos con otros sistemas no es suficientemente aclaratoria. El ranking en Educación tiende a la competencia, sin tener en cuenta la realidad de cada cual y, en definitiva, no es nada clarificador para el conjunto de la sociedad".



 



 



Por Adrián Arcos


Fuente

Magisnet.com

martes, 4 de enero de 2011

Una primera mirada a los resultados de los paises latinoamericanos en PISA 2009

TENDENCIAS Y DESIGUALDAD
El pasado 7 de diciembre se presentaron los resultados de PISA 2009. Esta es la cuarta oportunidad en que esto ocurre desde la publicación de los resultados de PISA 2000 en el año 2001. Si bien PISA tiene una presencia cada vez más importante en la agenda educativa, las discusiones que se generan o recogen en los medios de comunicación suelen adolecer de dos problemas principales: una insuficiente comprensión sobre la información que está siendo analizada y una lectura excesivamente politizada de los datos (en el peor sentido del término, es decir, forzando interpretaciones incorrectas pero afines a los intereses del emisor en las contiendas interpartidarias).

Ejemplos de lo primero serían:
a. El acento puesto en el lugar que ocupa cada país en el ranking, ignorando los cambios en la cantidad de países participantes y las características de los mismos.
b. El foco de atención en las puntuaciones (p. ej. “alcanzamos 458 puntos y mejoramos 23 puntos”), que están expresadas en una escala estadística (TRI) carente de significado educativo, ya que simplemente reflejan magnitudes de las desviaciones con respecto a la media, algo difícil de comprender por personas sin formación en estadística.
c. No tomar debidamente en cuenta que PISA mide el resultado final logrado por los estudiantes al cabo de al menos 9 años de educación formal (los estudiantes evaluados en PISA 2009 iniciaron la escuela primaria en el año 2000 o antes) y 15 años de formación en la familia y en la sociedad.

Ejemplos del segundo tipo de problemas son:
a. El uso de los resultados para legitimar o criticar a la administración de turno, cuya duración inevitablemente es de menor extensión que la acumulación educativa evaluada por PISA señalada anteriormente.
b. Realizar análisis genéricos descalificadores de la realidad educativa y del trabajo de los docentes.
c. Desde otras perspectivas, descalificar a la propia evaluación porque no se la comprende o porque la situación educativa no mejora, sin considerar que la mejora no es resultado de la evaluación en sí misma sino del uso reflexivo por parte de múltiples tomadores de decisiones de la información que ella provee que se suma a criterios y datos provenientes de otras fuentes, visiones y perspectivas sobre la política educativa y las prácticas de enseñanza.

Como en anteriores oportunidades, los principales resultados y rankings han tenido una gran difusión en los medios en buena parte del mundo durante la semana del 7 de diciembre. Pasada esa primera ola de repercusiones, la intención de este primer Boletín sobre PISA 2009 es enfocar la mirada en dos temas relevantes para los países de América Latina: la tendencia en los resultados en Lectura al cabo de una década de evaluaciones y el problema de la desigualdad en el acceso a las competencias y conocimientos evaluados.

Por cierto, las páginas que siguen se apoyan en la premisa de que los datos aportados por PISA son válidos y confiables. Esto es, creemos que PISA mide conocimientos y capacidades socialmente relevantes para los estudiantes de nuestra región y que lo hace de manera razonablemente precisa. Somos concientes de que otros actores vinculados a la educación y que conocen en profundidad la evaluación PISA (también los hay quienes discrepan con PISA sin comprenderla), discrepan con la pertinencia de los aspectos evaluados en las pruebas y, en otros casos, tienen dudas acerca de la precisión de las medidas de tendencia a lo largo del tiempo. Desde nuestra perspectiva, los reportes técnicos son lo suficientemente robustos, lo cual no significa que no exista error de medición, sino que el mismo está siendo medido y controlado.

boletin21gteepreal[1]

jueves, 30 de diciembre de 2010

PISA: mujeres lideran en lectura; inmigrantes, depende...

Las mujeres superan a los varones en comprensión de textos, pero ellos se imponen en matemática. En ciencias el género no otorga privilegios. No hay consenso sobre si un país con muchos inmigrantes obtiene peores resultados educativos, ni se puede afirmar que la educación privada sea mejor que la pública. Todo depende, según informa un periódico argentino en base a las pruebas PISA, aunque su análisis tiene algunas debilidades.


Un reciente artículo publicado en La Voz del Interior

tradicional periódico de la provincia de Córdoba (Argentina), presenta un análisis de los resultados PISA en función del género de los estudiantes, su nacionalidad, y el carácter público o privado de las escuelas a las que asisten.



"En el conjunto del informe que promueve la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (Ocde), que se conoció el martes, se observa que las alumnas obtienen una puntuación promedio superior a la de los alumnos en 39 puntos. En la Argentina, esta distancia es de 37 puntos", informa el cronista.



"La diferencia en los 65 países evaluados es siempre a favor de las alumnas, pero la magnitud de las cifras oscila entre los 9 puntos de Colombia y los 55 de Finlandia. Sin embargo, según se infiere del estudio, no parece haber relación entre los resultados globales de los países y la distancia que separa a las puntuaciones promedio de sus alumnas y alumnos. En lectura, Colombia obtuvo 413 puntos y se ubicó en el puesto 52 del ranking , mientras que Finlandia logró una puntuación de 536 y se encuentran en el puesto 3. Argentina, que en relación a la diferencia de géneros está en el promedio de la tabla, obtuvo 398 puntos y se posiciona en el puesto 58 de los 65 evaluados".



"Por el contrario, el promedio de los alumnos en la competencia Matemática es mejor que el de las alumnas, pero con magnitudes en general más moderadas: el promedio es de 11 puntos. En aptitudes para la ciencia no hay diferencias de género".



Según La Voz del Interior, "la brecha (en lectura y matemática) demuestra que (...) los sistemas educativos tienen que atender a esta variable de género para promover políticas de igualdad", pese a las evidencias científicas que apuntan a demostrar que la diferencia en aptitudes y ritmos de maduración intelectual entre varones y mujeres responde a procesos genéticamente determinados, sobre los que la intervención pedagógica no parece tener demasiado poder.



En cuanto al rendimiento de los alumnos inmigrantes "se observan excelentes resultados en países con altos y bajos porcentajes de inmigración. Es el caso de Canadá (24 por ciento de alumnos extranjeros), Hong Kong (39 por ciento), Shangai China (0,5 por ciento), Corea del Sur (cero por ciento) o Finlandia (2,6 por ciento). No obstante, en general, los promedios de los alumnos cuyas familias son originarias del país son significativamente superiores a los de origen inmigrante en las competencias evaluadas, salvo en algunas excepciones, como en Australia o en diversos países asiáticos o del Este europeo. La Argentina tiene un 3,6 por ciento de alumnos extranjeros. En comprensión lectora, la diferencia a favor de los estudiantes nativos es de 40 puntos".



En este caso, también corresponde observar que hay países donde sólo se acepta inmigración altamente calificada, y otros donde los flujos migratorios responden a crisis económicas o sociales que afectan a las capas menos educadas de la población regional. Que diversos países sin inmigración significativa tengan buenos y malos resultados se explica por la eficacia (o ineficacia) de sus sistemas educativos, y no parece razonable generalizar sobre el resto sin un análisis profundo sobre el tipo de inmigración que reciben.



En lo que concierne al carácter público o privado de las instituciones educativas, "la diferencia de rendimiento entre quienes asisten a colegios públicos y privados difiere por país de una manera notable", afirma La Voz del Interior.



"Mientras que Finlandia (3º en el ranking) sólo tiene el cuatro por ciento del estudiantado en colegios privados, Argentina (53º) tiene el 35 por ciento de los alumnos en instituciones pagas".



"Las diferencias entre las puntuaciones de los alumnos que asisten a unos y otros centros también varían mucho entre países. En Argentina, el rendimiento de quienes concurren a colegios privados es superior casi en 50 puntos en relación a quienes asisten a establecimientos públicos. Por otra parte, en Italia, Países Bajos y Japón los colegios públicos tienen mejores resultados que los privados".



Nuevamente, hay aquí una causa directa que, pese a su obviedad, pocas veces es tenida en cuenta, y es que los países donde la educación privada ocupa una franja sustancial de la oferta educativa son aquellos donde la educación pública es vista por la población como de baja calidad (serguramente con fundamento), en tanto la poca incidencia de la enseñanza privada es, justamente,  un síntoma de que la educación pública llena las expectativas de una mayoría. En Italia, menos del 10% de los alumnos asisten a escuelas privadas. En Holanda el Estado financia toda la educación pero solo tiene control directo sobre un tercio de las escuelas; el resto se maneja en forma autónoma, con lo que podría equiparárselo con el concepto de "privado". En Japón tanto las escuelas públicas como las privadas son pagadas por las familias; la diferencia está en que las primeras cuestan un tercio lo que las segundas. Los japoneses se inclinan por la escuela pública primaria, pero prefieren enviar a sus hijos a escuelas privadas en la secundaria.



Claramente estos sistemas educativos no son comparables entre sí en los términos simplistas de "pública vs. privada".



 



Fuente: Redacción Síntesis Educativa; La Voz del Interior, Argentina



 

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Las deficiencias de las actuales políticas educativas que muestra la prueba Pisa

La prueba PISA, medición de la calidad de la educación que realiza el llamado "club de los países desarrollados" reunido en la OECD, trajo buenas noticias: el nivel de lectura de los niños chilenos ha mejorado progresivamente. Sin embargo, también nos dio lecciones. Las evidencias muestran que el éxito escolar está determinado por el nivel socioeconómico de los alumnos. Además, el estudio asegura que la competencia entre los colegios –base del sistema chileno– no producen sistemáticamente mejores resultados.

La prueba Pisa, cuyos resultados se conocieron este martes, tiene interesantes datos para comprender qué hacemos bien o mal en la educación chilena y para orientar las políticas educacionales. La última edición de esta prueba es interesante aún más porque contradice varias de las políticas que está llevando adelante el actual gobierno. La prueba la toma la OECD, una organización que promueve el libre comercio entre sus asociados y concluye, entre otros puntos, que en educación la competitividad entre escuelas no produce buenos resultados.

Pero partamos por un tema previo a ese: la lectura. El nivel de lectura en Chile, dice la prueba Pisa, es deficiente (nivel 2), muy por debajo del promedio de los países de la OECD y que equivale al rendimiento de Turquía y México. Nuestros niños y niñas escolarizados presentan dificultades en la búsqueda de información, comparación de fuentes, contrastes y comprensión de contexto. Los países que están mejor en esta área, tienen niños que saben resumir la información leída, clarifican lo que no entienden y complementan la información obtenida con otras fuentes.

Aún así, en los últimos 9 años el nivel chileno ha mejorado notablemente. Hoy, comparado con la medición de Pisa de 2006 tenemos menos estudiantes rindiendo mal en lectura. Y la diferencia entre el grupo que lo hace bien y el que rinde mal, es menor que antes. ¿Qué pasó? Pisa muestra que aumentó el rendimiento de los más débiles. El mérito de esta subida es sin duda de los docentes que trabajan con sectores más deprivados; los profesores que siempre son responsabilizados del fracaso escolar.

Respecto de cómo hay que valorar su esfuerzo, la OECD señala que "los sistemas exitosos priorizan el salario de los profesores por sobre el tamaño de los cursos".

Pero los profesores solos no son suficientes muchas veces. El análisis de los resultados de Pisa repara en que el compromiso de las familias con el aprendizaje de sus hijos explica parte del éxito escolar. También el goce ayuda: los que gozan con la lectura puntúan mejor en logros de aprendizajes que quienes detestan leer. Estos últimos no son pocos: 37% de los estudiantes encuestados en todos los países muestreados declaran no disfrutar la lectura. Un dato interesante que puede revertir eso: leer en Internet sirve. Quienes leen online, tienen mejores resultados en Pisa que quienes no lo hacen.

La OECD pone en evidencia situaciones que conocemos hace bastante tiempo: El nivel socioeconómico (NSE) explica mejor el rendimiento escolar que muchos otros factores. En castellano, esto quiere decir qué los niños más ricos logran mayores que los pobres en Chile y ello no se debe a que sean más inteligentes, más lindos o tengan mejores profesores, sino a su nivel de riqueza. Es decir que la diferencia de rendimientos es un tema estructural. Pregunta pendiente: ¿las reformas que se han anunciado abordan esa diferencia social?

Junto con el NSE hay otros factores que explican el rendimiento: la diversidad. Los colegios en que ésta es mayor, tienen mejores resultados. Y aquellos sistemas que dividen a los niños por género, por NSE o por sus habilidades, rinden peor. En Chile tendemos a la homogeneidad: se discrimina por NSE, se reúne a los iguales. En ese sentido, la popular idea de los liceos de excelencia sólo agravará la situación pues va en el sentido contrario a lo que la OECD ve que funciona. Tampoco les va bien a los que hacen repetir mucho de curso o que echan a los alumnos con problemas disciplinares o de rendimiento puntúan peor.

Para reforzar la idea, una recomendación de la OECD que la copiamos en inglés y en español, para que no haya duda de que esta vez se entendió. No dice nada nuevo, nada que no haya sido muchas veces dicho, pero se tiende a olvidar: Countries that create a more competitive environment in which many schools compete for students do not systematically produce better results. O: Los países que crean ambientes más competitivos en el cual muchos colegios compiten por estudiantes no producen sistemáticamente mejores resultados.

Es decir: mercados educativos más competitivos no producen alumnos mejores. El caso chileno es una prueba de aquello. Que lo diga la OECD no es menor, pues el propósito de esta prueba es tomar una fotografía del sistema educativo con las premisas del neoliberalismo. Pisa nos señala, sin embargo, que el modelo que se ha instalado no funciona. Por el contrario, está sacrificando a muchos niños y niñas.

Por último, un llamado de atención a quienes se desangran pagando escuelas privadas:

El informe nos dice: "Tras controlar el nivel socioeconómico y demográfico de nuestros estudiantes en países miembros no se demuestra diferencias entre la educación pública y privada". En "castellano" ello quiere decir que el éxito no se explica por el tipo de escuela sino por los factores anteriormente mencionados: NSE y locación demográfica. Las escuelas privadas no agregan valor educativo en lectura, matemáticas ni ciencias, tan solo descansan en el capital cultural de las familias.

 


Autora

Andrea Precht

* Doctora en Ciencias de la Educación, directora del Centro de Innovación y Calidad de la Docencia (CICAD) de la Universidad de Talca. Esta columna es tributaria de los comentarios de Paul Fuentes, director regional de Explora Maule, quien me ayudó a comprender algunos aspectos de la prueba Pisa.



Fuente

http://ciperchile.cl/

sábado, 25 de diciembre de 2010

Chicos que leen y no entienden nada

Interesantes conclusiones sobre los resultados PISA. Si bien se refiere a un contexto específico, creo que puede aplicarse a una multiplicidad de ellos. El enfatizado en los textos es mío.

Chicos que leen y no entienden nada
Según el informe PISA, buena parte de los alumnos no entienden lo que leen, algo clave para mejorar en todo lo demás. Cuatro expertos debaten sobre las causas y las soluciones para la educación balear

Leer es más que juntar letras. Es comprender, saber aplicar, hacerse preguntas, ser crítico. La lectura es uno de los pilares fundamentales de la educación. Y precisamente es en comprensión lectora en lo que van peor los chavales de Balears, según los últimos resultados del Informe PISA, que también nos dejan a la cola en ciencias y matemáticas.

Cuatro expertos invitados por DIARIO de MALLORCA debaten sobre los motivos de estos malos indicadores, subrayando los problemas de lectura. Pero no todo está perdido, nos animan. Hay esperanza si la sociedad empieza a valorar la educación y a tomar consciencia del problema. Así lo fueron señalando Lluís Ballester, director del Institut de Ciències de l´Educació de la Universitat (UIB); Bartomeu Cañellas, director del Institut d´Avaluació i Qualitat del Sistema Educatiu (IAQSE) de la conselleria de Educación; Dolors Forteza, directora del máster en Educación Inclusiva y ex decana de la Facultad de Educación; y Joan Cerdà, miembro de la junta del Colegio de Psicopedagogos y director de Estudi 6, empresa dedicada a organizar y gestionar servicios educativos.

Todos los invitados coinciden: los malos resultados eran de esperar. ¿Por qué? Bartomeu Cañellas entiende que retratan a nuestra sociedad: "Una sociedad que lee poco y con pocas expectativas académicas, que les ofrece un modelo de dinero fácil". Señala que el variable número de libros que hay en un hogar "puede hacer variar el resultado más de 100 puntos". Y el 60% de los alumnos "lee media hora o menos", advierte. En general, prosigue, tenemos una población escolar que asume mínimamente las competencias, "pero tenemos muchos con niveles bajos y muy poca excelencia".
Dolors Forteza coincide con Cañellas y añade un fallo de nuestro sistema educativo que considera letal: "La brutal falta de coordinación entre Primaria y Secundaria". Los problemas puede que se manifiesten más en ESO, "pero vienen de antes, y en los colegios se han de trabajar aspectos como la comprensión lectora o la velocidad lectora, que ya no se trabaja".

La ex decana señala además un factor externo al sistema: el ritmo de la sociedad actual, algo que afecta al rendimiento de los niños, que viven "un exceso de información y de imagen" que les provocan cada vez más carencias de atención. "No puedes leer si estás pendiente de la televisión, si te llaman al móvil... esto distorsiona los resultados".

Para Joan Cerdà el motivo es obvio, "no se ha hecho nada especial para mejorarlos". En su opinión, con la información que teníamos se debería haber elaborado un plan "consciente e intencional". El psicopedagogo reclama más medidas, pero "que vayan más allá del ámbito educativo", que sean transversales. Asimismo, en la lista de motivos Cerdà apuntó a las familias, una variable que fue apareciendo a lo largo de la tarde. "En según qué familia nazca sabremos qué posibilidades tendrá. Y aunque lo sepamos no se hace nada para compensar esta desigualdad", lamenta.

El director del Institut de Ciències de l´Educació, Lluís Ballester, coincide con Cerdà al señalar el papel de los padres como uno de los motivos de los malos resultados; unos padres que viven en un sistema laboral caracterizado por unos "horarios muy intensificados y muy desestructurados". El mercado de trabajo de Balears propicia la inestabilidad residencial y el desarraigo de las familias, algo que repercute en los niños.
Para Ballester, una de las principales causas de que la educación balear vaya a la deriva es "la complejidad social con la que nos movemos y que los centros han de administrar". También influye el hecho de que nuestra sociedad hace una valoración "muy secundaria" de la educación, algo que "se sufre desde Infantil hasta la Universitat, donde tenemos las tasas de escolarización universitarias más bajas".

La llegada masiva de alumnado inmigrante y la inestabilidad demográfica de las islas afecta al sistema educativo, como señalaba Ballester al hablar de "la complejidad social", algo que afecta a la educación más que a ningún otro ámbito como pudiera ser el sanitario. Este alumnado ha traído lenguas, señala, "hasta 20 o 30 por escuela"; Y es un alumnado inestable, "que se mueve mucho", añade Cañellas.

En opinión del director del ICE, dada esta complejidad Balears debería haber recibido ayuda del Estado, "más recursos", y haber hecho pactos educativos para hacerle frente. Y es que la diversidad no baja los resultados si está bien repartida. Y es que algo que lastra los resultados es que esta complejidad (véase inmigración) "se la come el sistema público". Un sistema que, de neutralizarse factores como éste, obtiene los mismos resultados que la red concertada, según recoge PISA y cómo recuerda Ballester.

Lograr una distribución equitativa de los estudiantes extranjeros por los centros no es fácil. Cerdà cuenta que estuvo trabajando con un municipio que se quejaba de falta de plazas escolares hasta que se dio cuenta de que en realidad sobraban plazas: pero en el centro público, donde había un elevado porcentaje de estudiantes extranjeros, mientras que las familias autóctonas querían ir a otro centro. El psicopedagogo aventura que la Conselleria debería replantearse el decreto de admisión de alumnos. "Eso tendría una alta repercusión en los resultados", asegura.

Ballester fue el primero en utilizar la palabra "recursos", que puede traducirse por financiación, por dinero para mejorar la situación. ¿Pero con dinero arreglamos esto? El ´no´ es unánime. Todos coinciden en que hacen falta más recursos, pero que una vez se llega a un mínimo, el dinero no soluciona nada "y los resultados no mejoran", aporta Cañellas. Cerdà señala que no es tanto cuestión de cantidad sino de calidad: "Hay que usarlo de manera eficiente". Para lograr la eficiencia, el director de Estudi 6 apuesta por trabajar a una escala más pequeña "a nivel municipal". Enlaza con el tema del alumnado inmigrante: "Por ejemplo, en un centro con muchos extranjeros ya puedes poner recursos, pero las familias seguirán teniendo unas expectativas académicas bajas".

El director del ICE reivindica que sí hace falta más dotación para algunos centros, sobre todo para asumir el "brutal" incremento de población. Pero no solo en la escuela, puntualiza, también en los servicios sociales y en otros recursos, como grupos de esplai y otros elementos de la red social, "que permiten una mejor integración y que los chavales se eduquen al margen del tiempo que pasan en clase".

Forteza reivindica los recursos "humanos": los profesores. Y es que para ella es evidente que "ha habido recortes" y que las consecuencias se verán "de aquí a dos años". Y es que un profesor "no puede dar clase de lengua con 35 alumnos, no se puede en la Universitat y menos en Secundaria".

En ese momento toca mirar al norte, a Finlandia, uno de los países que mejores resultados obtiene en PISA y que se menciona siempre, no se sabe si como un ejemplo a seguir o como una utopía. La ex decana viajó allí este verano, donde vio "clases con 10 alumnos". Llegar a eso tampoco es el objetivo, pero "ayudaría mucho". Forteza considera que nuestro profesorado tiene aún buena salud, ya que todavía no reniega de su profesión, como pasa en Inglaterra o Alemania, donde "rechazan ir a Secundaria". Según ella, "aún no pasa, pero pasará".

Ballester reivindica en ese momento el papel de las familias y que si es necesario "hay que ir a buscarlas y ayudarlas". Y es que hay familias que "no saben cómo implicarse, cómo ayudarles".

Joan Cerdà señala que se deben potenciar medidas concretas para potenciar la participación de las familias. Y es que, advierte, "este 30% que salen sin título, de aquí 6 u 8 años serán padres, padres sin título con unos hijos en los que proyectarán sus propias expectativas". Ésta es una "inercia peligrosa", que debe romperse en algún punto. En los municipios turísticos, relata, esta inercia se nota más. Los alumnos allí tienen unas "expectativas de futuro limitado", ya que las familias "no se imaginan nada más que no sea trabajar en el hotel porque los padres, los tíos y los primos trabajan todos en el hotel".

Lograr la implicación de las familias es complicado. "¿Quién moviliza a las familias ahora en nuestro país?", interroga Forteza. "En los años 80 se hacían congresos de escuelas de padres, había un movimiento potente, ¿pero ahora?". Según Ballester, "el ministerio de Educación está intentando revivir este tema y no hay discusión entre izquierda y derecha en esto".

El psicopedagogo critica que en educación "se dé la misma comida para todos". Echa en falta "agilidad para hacer medidas adaptadas al contexto y las circunstancias". En concreto, habla de la necesidad de hacer trabajos de orientación diferentes en los institutos donde las posibilidades de abandono son más altas (como en los municipios turísticos). Forteza señala que en general los servicios de orientación "están saturadísimos" y son de las "grandes lagunas" del sistema. Y los institutos "ya no pueden más".

Para adaptarse a las circunstancias, Cañellas aboga por las autonomías de los centros a nivel de gestión interna, algo que muchos institutos hace tiempo que demandan, "para que cada uno pueda gestionar por sí mismo su propia realidad". Aunque luego este concepto de adaptación (que viene ya en la LOGSE) sea difícil de aplicar, "porque hay decreto de mínimos, de currículum...".

"Si el claustro es dinámico y hay buena dirección, se ha comprobado que la autonomía supone una mejora clarísima", apoya Lluís Ballester, quien de todas formas precisa que "si implica competencia entre los centros, tiene elementos negativos".

Hablando de autonomía, Ballester continúa diciendo que se debería evaluar a los centros no tanto por los resultados sino por "valor añadido: ver cómo llegan los alumnos y ver que se llevan luego cuando salen". Cañellas coincide: "A los alumnos les estamos valorando todo el día, y ¿qué pasa con los centros?", incide, "hay que valorar el rendimiento". Para Dolors Forteza es una cuestión de eficiencia: "Yo te doy estos recursos y quiero ver luego los resultados".

Hay institutos de Balears que han optado por agrupar a los alumnos por resultados. ¿Ayudaría eso a subir el nivel tanto de los que van bien como de los que van peor? ¿O se corre el peligro de la segregación social?
"Ya se sabe qué pasará: los que van mal irán peor", empieza Cañellas, "y los que van bien seguirán bien", concluye Ballester, quien señala que este es un debate internacional que ya tiene ganador: el modelo finés integrador frente al segregador alemán.

El director del IAQSE tiene un ´pero´: "¿Procesos integradores hasta qué punto? Cuando el nivel general es tan bajo, da la sensación de que los pocos que podrían hacer algo quedan diluidos. La mezcla es buena siempre que lo positivo pueda cambiar lo negativo y no al revés", apunta.

Para Forteza, esto son "guetos socialmente rechazables". "En los IES ya se dice abiertamente: el A es el bueno, el B es el regular, el C es el malo y el D es el pésimo. Y el bajo nivel se junta con otras dificultades como de comportamiento". Y hay que plantearse, según Cerdà, si los alumnos "malos" van al C o al D, "¿les darán clases los profesores malos? ¿cómo se decide eso?".

En Francia se hicieron las ´zonas de atención preferente´, con centros a los que les dan unos recursos especiales para intentar compensar. "Y no ha funcionado", recuerda Cerdà, "agrupar al alumnado más complejo no funciona y lo seguimos haciendo", apunta.


España ha empeorado un poco en los niveles de lectura. "Y es uno de los ejes de la educación", reivindica el director del ICE, "por la importancia que tiene de acceso a la cultura, para la comunicación con calidad..." Bartomeu Cañellas pone sobre la mesa un dato que da miedo: "Un niño que a los nueve años no tiene capacidad de comprensión lectora está prácticamente abocado a la marginación social".

El responsable de las evaluaciones de diagnóstico de la comunidad achaca parte de culpa al sistema educativo "que insiste con los textos de ficción, con las narraciones, cuando serán los que menos usen en su vida real ya que en el mundo donde vive el alumno hay textos con mapas, imágenes, iconos... hay chicos que no saben hacer problemas de matemáticas porque no entienden el enunciado", lamenta.

Desde Estudi 6, señala su responsable, apuestan por programas llamados A Temps , para empezar a trabajar con los problemas con la lectura en cuanto se detectan. "Hay que trabajar en los momentos críticos", respalda Forteza, "para ir compensando y que no se convierta en un problema". Pero "¿cómo trabajar esto en una clase con ratios insoportables de 26, 27 o 28 alumnos?", se pregunta.

Según Cañellas, se habla de instaurar en los colegios "una hora de leer, de leer por placer". Ballester repone que en los países donde más se lee por placer, como Rusia, con un 71,8%, luego no tiene buenos resultados en competencia lectora. En su opinión "es más la diversidad de lectura, no sólo leer ficción, que es esencial pero no basta".

Los invitados no quieren dejar la educación balear como un escenario apocalíptico. Están convencidos de que hay esperanza, de que estamos a tiempo de cambiar el sistema educativo. Eso sí, si hay que cambiar el rumbo, hay que dar un golpe de timón ya.


MAR FERRAGUT. PALMA
Fuente
http://www.diariodemallorca.es

sábado, 18 de diciembre de 2010

Evaluar la alfabetización científica

EVALUAR LA ALFABETIZACIÓN CIENTÍFICA
EN EL PROGRAMA DE LA OECD PARA LA EVALUACIÓN INTERNACIONAL DE ESTUDIANTES (PISA)
HARLEN, WYNNE
University of Bristol
Resumen. Este trabajo se refiere a qué se está evaluando y por qué, en el Programme for International Student Assessment (PISA) conducido por la OECD. El trabajo se ocupa de las razones para el programa y considera la definición de alfabetización científica que subyace a los materiales de evaluación, cómo se pone ésta en acción en el enfoque y los materiales de evaluación, y la forma en que se difundirán los resultados.


Evaluar la alfabetización científica
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Busca en mis sitios